Sublimación del polvo en pensamiento
y presente continuo del asombro
cuando abro las palabras y te nombro
el aire demorado se hace viento.
Fantástica efusión de lo violento,
fuerza de puño, dimensión de hombro,
recóndita potencia del escombro
alzándose en feraz renacimiento.
Y es todo: todo lo nuestro y lo ajeno,
lo que vibra, lo hondo, lo sereno...
tu letra se estremece; luz ardida
en voces, risas, cantos, rezos...
¡Sí el mundo se ha fundido con tus huesos
para hablarle a tu pulso de la vida!
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